Actividad: X Carreira por montaña A Camelia: trail das fervenzas
Fecha: 08/02/2026
Recorrido: 14 km, +530 m
Lugar: Concello de Vedra (A Coruña)
Organiza: Club de montaña Vértice
Todo listo para el tercer trail del año. Esta vez no me apunté al corto-corto. Vamos a intentar el de 14 km, la distancia que estoy haciendo últimamente. El desnivel no parece demasiado (sobre +500 m) así que parece que va a ser asequible. Los días anteriores llovió bastante y nos avisan que hay algún cambio en el recorrido ya que algunos tramos junto al río Ulla están inundados. Hace unas semanas estuve por la zona caminado, haciendo el sendero PR-G 196, así que tengo una idea de cómo puede estar el terreno.
La rutina es la de siempre: buscar aparcamiento, recoger el dorsal, preparar el material... Voy para la carpa de salida con mucha antelación ya que van a revisar material. Apenas un vistazo y preparados para salir. Voy, como siempre, en la parte trasera. Cruzamos por el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla y por su paseo de los olivos. Espectacular inicio. El cambio de recorrido obliga a 3km de asfalto, rápidos para mi (por debajo de los 6 min/km) por lo que ya me quedo más atrás aún. A continuación una pista de tierra fácil de correr, paralela al río Ulla, entre prados, y luego un poco más de asfalto hasta el km 5. Esto va rápido.
Nos metemos en zona boscosa, ya pegados al río. Aquí está a punto de comenzar el "tramo cronometrado": 1 km con +150 m, de los que el primer segmento es el más duro. Tardo unos 13 min en completarlo y llegar junto a la vía del tren. Ya me ubico, estamos junto al mirador de Gundián. Comienza la bajada hace la línea del AVE y cruzamos por debajo hacia Caldelas.
Aquí retomamos el Ulla por unos instantes, pero inmediatamente giramos a la izquierda para seguir el río do Pontillón. ¡Aquí si que hay barro! El río está desbordado y hay que sortear árboles tumbados, regatos, pozas... Estoy en el km 8, disfrutando tanto que al llegar a un pequeño puente lo cruzo sin fijarme en las marcas, hago una foto al río y al panel de la "Ruta dos pescadores" y sigo adelante. Unas voces me avisan que me pasé de largo. Vuelvo atrás, cruzo el puente y regreso a la orilla correcta.
Seguimos junto al río por caminos preciosos e incómodos. Aparece la fervenza do Pontillón (km 9). Hay que parar sí o sí. Más adelante está la fervenza de Codeso (km 9,5). Por el camino varias pontellas poco estables están prácticamente cubiertas por el agua. Al pasar nos miramos unos a otros... por si acaso. El recorrido sigue siendo una pasada de divertido y bonito. Después de la capilla de San Paio de Codeso dejamos el río definitivamente.
Toca subir de nuevo. Casi sin darme cuenta estoy en el km 10. Entre una cosa y otra me he dejado llevar hasta los 9:30 min/km. Da igual.
Tras cruzar una de las estrechas pistas asfaltadas busco las cintas de marcaje y las veo enfrente por... ¿una rampa de desagüe o drenaje?
Fantástico, tenemos que subir zigzagueando entre los muretes deflectores que rompen la corriente de agua y al llegar arriba cruzamos, con el agua por la rodilla, por supuesto, el túnel bajo la vía. De los mejores momentos de la carrera.
Un trote más en subida y llegamos al punto de mayor elevación en el km 12, en la zona de A Cruz. Ahora si que notamos que las piernas se agotan en estas 2 horas de camino. Sólo queda una subidita y luego llanear (más o menos) hasta el final. Como me pasa siempre, a estas alturas soy menos consciente de por dónde voy, sólo de la distancia que queda. Aún así, falta una bajadita llena de barro para arrastrar el culo. Al llegar a Eiravedra hacemos un pequeño loop para sortear la carretera y la vía del tren por un paso elevado (¡cómo cuestan las escaleras!) y enlazamos con la última recta hasta meta. Da gusto poder llegar corriendo.
La carpa está a tope. Hay un ambientazo. Lo primero es recuperar bebiendo algo y comiendo de todo, empanada, bizcocho, fruta a mogollón y las famosas filloas. No falta de nada.
Ya había participado en esta carrera hace tres años, pero ha evolucionado muchísimo. La organización ha sido fantástica: variedad de distancias (incluyendo la variante nocturna y de menores), tramo cronometrado; los avituallamientos, especialmente el de meta, completísimos; álbumes de fotos; la camiseta de las mejores y, sobre todo, un recorrido variado, asequible, precioso. De esas carreras que marcas para repetir cada año. Gente del Club Vértice, ¡enhorabuena y gracias!
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